
- Pensábamos que los chinos, con su capacidad de producir a bajo coste (y cada día, con mejor calidad) acabarían sólo con las empresas industriales de Europa... Sin embargo, un nuevo fenómeno se está produciendo en el sector servicios y, en concreto, el comercial. De los restaurantes chinos de los ochenta, a los "todo a cien" de los noventa, en el nuevo siglo están amenazando a ramos que jamás pensaron que un chino les quitaría el trabajo:
- peluqueros. Los chinos ofrecen cortes de pelo por 6 euros. Imbatible para el peluquero de barrio, los chinos triunfan con servicios "básicos" sobre todo a hombres de mediana edad y jubilados.
- autoescuelas de chinos. En Barcelona, la pionera fue "An-Le", que daba sus servicios en Santa Coloma de Gramenet y ahora ha abierto delegación en la capital. De momento, sus servicios se orientan sobre todo a personal chino pero ya están pensando en ofrecer clases "low cost" a no-chinos.
- ¿Se imaginan que los fabricantes chinos de confección, de moda, deportiva,... o de novia, decidieran crear marcas que suenen bien internacionalmente y abrieran tiendas en Europa y América? Que tiemblen las cadenas de tiendas europeas. Para hacerlo bien, no deberían "oler" a concepto chino, sino que deberían disfrazarse de "moda internacional". Otra posibilidad más probable: que compren empresas ya existentes, en Europa o América, y las relancen, con capital chino.
- Yo sé de más de uno que tiembla porque su negocio podría desaparecer si vienen los chinos directamente... Habrá que prepararse.
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